
Hay una hora del día en la que la Ciudad de México se siente en el cuerpo. Llega después de la tercera plaza, del museo que se alargó, de la caminata de regreso con la bolsa de un mercado en la mano. Es el momento en que se agradece una casa que sepa qué viene después.
Octubre llena la agenda: las ofrendas y los desfiles del Día de Muertos y la semana de galerías de Roma Norte suman kilómetros a cualquier itinerario. Por eso en Nima pensamos el regreso con el mismo cuidado que la salida: un ritual en cuatro tiempos que va del agua a la almohada y que empieza con hidroterapia en la CDMX.
Algunas tardes se van en los pies, después del Centro Histórico o de Coyoacán. Otras en los hombros, de tanto levantar la mirada en una galería. Y otras en la cabeza, con el ruido que queda de una ciudad que nunca baja el volumen.
Para quien prefiere dejar el recorrido en manos de alguien más, Nima organiza recorridos a tu medida, desde el Centro Histórico con guía bilingüe hasta una experiencia en Xochimilco. Elijas lo que elijas, la tarde termina igual: de regreso en casa, con tiempo para ti.

El circuito de hidroterapia de Nima Urban Spa dura 40 minutos y trabaja por contraste: calor en sauna, vapor y jacuzzi, una zambullida fresca y un rato de reposo. Conviene recorrerlo sin prisa y, de preferencia, sin pantalla.
Lleva traje de baño; el spa pone la bata, las toallas y las sandalias. El circuito va primero porque prepara el cuerpo para el masaje.
Con el cuerpo ya tibio, el menú del spa se lee distinto. Una forma de elegir es partir de lo que dejó el día:
¿Sin ganas de decidir? El Day Pass junta en una misma visita hidroterapia, masaje, limpieza facial, una sesión de infrarrojo y un snack a tu elección. El menú completo y la reserva están en la página del spa.


Si el hambre llega antes que el cansancio, Nima Café es la pausa natural: un espacio de luz natural y vegetación, con rincones que invitan a quedarse y una carta que va de lo ligero a lo reconfortante, con desayunos de base vegetal, ensaladas, bowls, wraps y postres. Pide algo sencillo, siéntate sin reloj y deja que el ritual espere.
Nima ocupa la que fue casa del historiador y cronista Guillermo Tovar de Teresa, y su legado se conserva en las piezas, las proporciones y el carácter de la casa. Sus cuatro habitaciones se llaman De la Lama, Lebreton, Loaeza y Tovar y de Teresa. Al volver a la tuya, la casa te deja afinar los últimos detalles.
Del menú de aromaterapia puedes elegir una mezcla y pedirle a tus anfitriones que perfumen el cuarto: Peace of Mind, de bergamota, lavanda y sándalo; Good Vibes Only, de ylang ylang, árbol de té y romero; o Sunday Mood, de bergamota, lavanda y ylang ylang. El menú de almohadas, El Arte del Descanso, ofrece cuatro opciones: orgánica, extra firme, hipoalergénica Frost y memory foam antibacterial.
Ambos menús están en Mejora tu estancia, junto con los vinos Nima, el minibar, el finger food y la playlist de la casa para ambientar la noche. Basta pedirlos a tus anfitriones y ellos se encargan del resto.

¿Necesito hospedarme en Nima para usar el spa?
No. También recibe a quienes viven en la ciudad y buscan una pausa en la Roma Norte; solo hace falta reservar con anticipación.
¿Con cuánta anticipación conviene reservar?
El spa recomienda hacerlo al menos 48 horas antes, para asegurar el horario que prefieras.
¿Qué debo llevar al circuito de hidroterapia?
Traje de baño. El spa proporciona bata, toallas y sandalias.
¿Se elige el snack del Day Pass al llegar?
Sí. Ya en tu sesión eliges el snack y la bebida de un menú seleccionado; hay opciones como el smoothie de matcha y el carpaccio de pera.
¿Qué debo tomar en cuenta antes de un Head Spa?
Conviene llegar sin geles ni sprays fuertes en el cabello. Al terminar, el equipo retira la humedad sobrante, pero no hace estilizado ni secado de salón.
¿Hay una opción para dos?
Sí. El Spa Duo Ritual está pensado para parejas: parte de un baño aromático en jacuzzi privado y sigue con tratamientos de cuerpo y rostro personalizados para cada quien.
¿Cómo pido el aroma o la almohada para mi habitación?
Pídelos a tus anfitriones; ellos se encargan.
Octubre se recorre mejor cuando hay un refugio al que volver. Reserva tu habitación y deja el resto en manos de la casa, o conoce primero nuestras habitaciones. Y si quieres ver el menú de tratamientos con más calma, lo contamos en Un antídoto al estrés de la vida moderna.